Hay un mensaje que lleva tres días escrito.
No está enviado.
Está ahí.
Esperando.
Empieza con algo muy sencillo:
Lo escribiste una noche cualquiera. Después lo releíste. Cambiaste una palabra. Pensaste si era el momento adecuado.
Y al final apareció esa idea que tantas veces nos detiene:
"Mejor otro día."
Cuando necesitas hablar con alguien pero no quieres molestar
Es curioso lo mucho que puede costar pedir unos minutos del tiempo de alguien.
Sobre todo cuando somos personas acostumbradas a decir:
Qué fácil nos resulta estar disponibles para los demás. Y qué difícil nos parece pedir un poco de espacio cuando somos nosotros quienes lo necesitamos.
Entonces aparecen las dudas:
"Seguro que está ocupado."
"Ya tendrá bastante con lo suyo."
"Mejor no molestar."
Ese otro día donde guardamos lo que nunca decimos
Ese "otro día" es un lugar extraño.
Ahí viven las llamadas que nunca hacemos, los abrazos que nunca pedimos y los mensajes que nunca salen del teléfono.
Hasta que un día abrimos Google y escribimos:
No porque Internet sea el mejor confidente del mundo, sino porque un buscador nunca pone cara de prisa.
No siempre buscamos respuestas, buscamos ser escuchados
Muchas veces no necesitamos soluciones.
Ni consejos.
Ni frases bonitas.
Solo queremos dejar de mantener una conversación interminable con nuestra propia cabeza.
Porque llega un momento en el que conocemos todos nuestros pensamientos, todas nuestras respuestas y todas las vueltas que damos a la misma situación.
Hablar con alguien no siempre cambia lo que ocurre, pero puede cambiar la forma en la que lo sostenemos.
Un espacio donde poder terminar una frase
A veces hablar sirve para recordar que seguimos existiendo fuera de nuestros pensamientos.
Que también existe ese otro lado donde alguien escucha sin prisa, sin juzgar y sin intentar responder antes de tiempo.
Y eso, aunque parezca algo pequeño, puede significar mucho.
No hace falta tocar fondo para necesitar hablar con alguien
No hace falta esperar a estar al límite para pedir escucha.
Hace falta ser humano.
Y ser humano también significa tener días en los que uno simplemente necesita dejar descansar un poco todo aquello que lleva dentro.
Si hoy has llegado hasta aquí porque escribiste:
Quizá no estabas buscando respuestas.
Quizá solo estabas buscando un lugar donde, durante un rato, todo eso que llevas dentro pudiera descansar.
Si necesitas hablar con alguien, puedes empezar por una primera conversación
Un espacio tranquilo para expresarte, sentirte escuchado y descubrir si este acompañamiento puede ayudarte.
Solicitar primera conversación